lunes, julio 22

España se impone a Brasil en el segundo partido de la fase de grupos y se garantiza su presencia en la siguiente ronda | Baloncesto | Deportes

Fue el más joven de la caseta, el base Juan Núñez, quien con solo 19 años dirigió la victoria de España ante Brasil (78-96) en su segunda cita del Mundial de baloncesto. Hay un jugador enorme en este director de juego que abandonó el Real Madrid en busca de minutos, aunque fuera en la Bundesliga. El chico exhibió descaro, como si no fuera su debut en un gran escenario con la absoluta, sumó 13 puntos, siete rebotes y cinco asistencias, y el conjunto de Scariolo se enganchó a esa alegría para atar una victoria que le asegura el liderato del grupo G a falta de enfrentarse este miércoles a Irán. De paso, el billete en el bolsillo para la siguiente fase, en la que se medirá el viernes y el domingo a los dos clasificados del grupo H, Letonia y Canadá (eliminada Francia). De esta segunda liguilla, dos conjunto avanzarán a cuartos, ya en Manila el 6 de septiembre.

España partió con Llull y Claver en el quinteto inicial como novedades respecto a la primera cita, un movimiento generado por la momentánea reserva de Abrines por un golpe en una rodilla ante Costa de Marfil. Núñez comenzó a mover a la selección, sin miedo para jugarse un triple (y anotarlo) a los segundos de fallar uno, y Willy fue el martillo que acostumbra en los arranques de partido con su poderosa carrocería. Brasil buscaba las cosquillas para atacar por dentro con Caboclo y enlazar combinaciones hasta debajo del aro, y Soares y De Paula también percutían desde el perímetro. España robaba y corría, pero necesitaba un punto más de fiebre en la defensa, santo y seña de su fórmula ganadora. Scariolo rescató a Abrines para aumentar los decibelios en un momento en que la selección brasileña había cogido el punto al tiro exterior (17-14). La ruleta de los cambios continuó con Díaz, Rudy, Aldama y Garuba, piernas y manos frescas para salir de un tramo de atasco en ataque y espacios negados por la zona rival. Brasil dio carrete al eterno Marcelinho, el más veterano del Mundial a los 40 años, y los amarillos alcanzaron la primera pausa un centímetro por delante (22-21). España ya sabía que estaba ante un hueso.

Te lo cuenta Juan Morenilla desde Yakarta. Puedes leer la crónica completa en este enlace.