Maradona, Bellingham y la dimensión mundial del fútbol | Fútbol | Deportes
Aún no lo saben. Hay jugadores capaces de expresar a un pueblo. Diego no necesitó del misterio: desde la condición de genio hasta su atroz final, lo sabemos todo de él. Por sus fortalezas fue admirado, por sus debilidades fue amado. Más de treinta años después de sus gestas y a poco menos de tres desde su muerte, Nápoles lo sigue idolatrando con fervor religioso: la gente se persigna cuando lo nombra. Idolatrado en los murales que adornan la ciudad, comercializado en los negocios que explotan su figura, invocado por las multitudes en el estadio. Las emociones tienen mucha memoria.…
